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sábado, 9 de noviembre de 2013

¡Pero eso no fue todo! Last days in Hong Kong


Más vale tarde que nunca... Pero desde luego este año se me ha ido completamente de las manos el cierre del blog y nos hemos plantado en noviembre! Una mudanza y un peludo de cuatro patas son los culpables, sumado a la vorágine de trabajo que trae consigo el otoño y al inicio de la universidad. Vamos, que no he sacado tiempo hasta ahora, mil disculpas. Aunque ya quede muy lejano en el tiempo, pues han pasado nada más y nada menos que dos meses y pico, era muy necesario explicar los últimos días de nuestro viaje a Filipinas. Estos blogs, al final, no dejan de ser más que diarios que cuando ha pasado el tiempo recuperas y te meas de la risa recordando las anécdotas vividas. Teniendo en cuenta que nuestras memorias están bastante de capa caída, esta es la mejor manera de revivir las experiencias veraniegas en el otro lado del mundo.

Finjamos que aquí no ha pasado nada, si? Nos plantamos en el veintitantos de agosto, en el aeropuerto de El Nido, Palawan, dos días después de las peores inundaciones de toda la historia del país, que se dice pronto. El aeropuerto de El Nido es bastante singular. Es tan singular que no tiene ni entrada, ni puerta, ni escáners, ni pantallas con los vuelos, ni cinta para poner las maletas. En cambio tiene barra libre de té, un búfalo pastando, tarjetas de embarque de madera reutilizables, un grupo de filipinos que te despiden cantando con las bandurrias y tres senyores muy majos que con un palito hurgan en tu mochila hasta dar con todas y cada una de las maravillosas conchitas que has ido pacientemente recogiendo de las playas durante un mes (inciso: NO del fondo marino, jamás saquearíamos los fondos, para nosotros son más sagrados que el Vaticano, sino de la arena de la playa).

Con la mejor de sus sonrisas te dicen que las van a devolver a la playa donde estarán estupendamente. Todos los aeropuertos del mundo deberían ser así, qué relajado era todo, y qué maravilloso que te despidan cantando, te vas con un buen rollo que tela, no como en los aeropuertos convencionales, que te hinchas a pasar controles descalzo y maldices a los polis por no dejarte entrar la botella de agua.
Total, que después de un vuelo super tranquilo que nos permitió librarnos de las 10 horas de furgona por caminos de cabras a cambio de un buen puñado de euros, llegamos a Manila. El panorama era bastante mejor de lo que nos imaginábamos: habían achicado casi toda el agua del aeropuerto y las calles habían recuperado más o menos la normalidad. Como tantas otras veces, dimos con una maravillosa familia que se apiadó de nuestra pinta de guiris trastornados y nos llevó en su coche hasta la estación de autobús (más majos los filipinos, pa comérselos!) donde cogimos el que nos llevó a Angeles, desde donde salía nuestro vuelo a Hong Kong. Vuelo que jamás salió, tal cual.

A pesar de llegar con 4 horas de antelación por si las moscas y que todas las pantallas apareciera el esperanzador "ON TIME", fue abrir el mostrador y la señorita de turno informarnos de que las condiciones climáticas habían impedido que los aviones llegaran y, por tanto, hasta como pronto las 4 de la mañana no se podría volar. Minutos más tarde y siguiendo los gritos desesperados de una señora filipina (jamás grita un filipino a no ser que la cosa sea de vida o muerte) me di cuenta de que llevaban dando falsas esperanzas acerca de los vuelos a Hong Kong desde las 10 de la mañana. Por los pelos y por la VISA conseguimos un vuelo que salía en la media hora siguiente con otra compañía y llegamos a Hong Kong a las 9 de la noche.

Después de 1 mes en Filipinas la llegada a Hong Kong fue un drama. Éramos como Paco Martínez Soria aterrizando en Madrid con su maleta de cartón y sus chorizos del pueblo. Hong Kong es un p*** locura. No tengo otra forma de describirla. No voy a entrar en detalles pero tardamos una hora de relloj, con sus 60 minutos, en encontrar el hostel que habíamos reservado, estando a escasos 50 metros de él. No había wifi abierto en ningún sitio, cuando en Filipinas hasta los autobuses públicos tienen internet gratis, y a los hongkoneses lo siento mucho pero les falta un hervor y bastantes cursos de inglés. Mucha tecnología, mucho Iphone y no eran capaces de indicarnos una puñetera calle estando al lado.

Totalmente desesperados, con ganas de llorar y de coger el primer vuelo de regreso a El Nido para no salir de allí jamás en la vida, conseguimos llegar al hostel, que estaba en un edificio hormiguero de 14 plantas, a razón de 8 o 10 puertas por planta, de locales digamos de moral bastante distraída. El "hostel" resultó que era barato porque en las camas no cabría ni un hobbit del Señor de los Anillos. A Víctor le habría llegado más o menos por la rodilla el colchón.

 No hizo falta decir nada al respecto y el chico nos ofreció un local mucho mejor y con una cama más grande justo al otro lado de la calle. Ese sitio supuestamente "mejor", además de sucio y grimoso, con poca iluminación y moqueta roja en el suelo, era lo que viene siendo un meuble de los de antes. Sí, sí, de esos donde alquilan las habitaciones por horas señoritas luminarias, como diría el amigo Cuco de Panglao. Tendría que haber echado una foto pero la depresión del momento me lo impidió.


Eran las 12 de la noche y la posibilidad de salir con las mochilas como caracoles en busca de una habitación a la buena de Dios no era nada viable, así que decidimos poner nuestras sabanitas, darnos una ducha tocando lo absolutamente imprescindible y bajarnos al 7eleven a por cerveza. A las 2 de la mañana Hong Kong parecía Barcelona en plenas fiestas de Gracia. La calle estaba absolutamente llena de gente, no paraban de pasar autobuses y todas las tiendas y restaurantes estaban abiertos.
No dábamos crédito, era alucinante pero en su connotación más negativa. Polución y humo de fritanga se unían a la humedad del ambiente y daba ganas de vomitar. Ni la cerveza mejoraba la escena pero también hay que comprender que veníamos de levantarnos a las 7 de la mañana, pasando por el drama del vuelo, y habíamos pasado de un país amigable y calmado a una jungla urbana en toda regla. La mañana siguiente todo se veía distinto. Encontramos una habitación decente en un hostel de verdad y nos lanzamos a la calle ya con una actitud más positiva.

He de decir que la gastronomía de Hong Kong fue la manera más rápida de reconciliarnos con la ciudad. Tienen cosas absolutamente deliciosas y sus Mcdonald's (todos) abren 24h a precios irrisorios, por lo que nuestra supervivencia estaba garantizada. También tiene decenas de cosas que ver y visitar, y muchísimos medios de transporte distintos a cuál más original. En los dos días que pasamos allí viajamos en taxi, autobús, metro, barco y tranvía de dos pisos, el único que existe en todo el mundo (o eso dicen)!

Cathy, la amiga autóctona de Víctor, tuvo también un gran papel en que acabásemos nuestro viaje encantados de la vida y paseando felizmente por la ciudad. Fue la mejor anfitriona del mundo, nos llevó a comer a sitios donde no había ni un guiri y a visitar todo lo que el día anterior nos quedó por ver. Cuando vuelva a Barcelona a visitarnos ya podemos ponernos las pilas para estar a su altura.
Total que en 48 horas finiquitamos todos los sitios de interés turístico y aun nos quedó tiempo para ir de compras! Como descripción, la expresión trilladísima "ciudad de contrastes" aquí no encaja. De contrastes nada, la ciudad es una alfombra gigante de edificios a cuál más alto y espectacular que el anterior. Pensaba encontrarme con algo similar a Shanghai pero la verdad es que no es bien bien así.

Hong Kong sería la Barcelona de China. Muy cosmopolita, muy llena de gente de todas las partes del mundo, especialmente blanquitos trajeados, con el encanto de las ciudades con mar, pero también muy tradicional con su cultura. Las calles estaban a rebosar de joyerías, muy importantes en los compromisos nupciales según nos explicó Cathy, y de tiendas de medicina tradicional china que me daba ganas de entrar y liarme a destrozar los frascos llenos de aletas de tiburón disecadas y otras salvajadas similares.

No tiene una zona antigua bajita y mona como en otras ciudades, es toda monstruosamente alta porque tiene tan cantidad de habitantes que sólo era posible construir hacia arriba para que cupieran todos. Sólo se diferencian los edificios antiguos de los nuevos porque son aquellos que sólo mirarlos piensas si aquí hay un incendio no sale nadie con vida.
Tampoco hay un montón de templos como pasa en Shanghai, hay pocos y desde luego no son ninguna maravilla. Pero en su conjunto, con sus barcos, su paseo marítimo emulando al paseo de la fama de Hollywood, con sus parques llenos de carpas y tortugas, pues está muy bien. Además, para aquella gente con bolsillos desahogados, tienen las tiendas más maravillosas y lujosas del mundo, las mejores marcas y las moderneces más absolutas.

 El balance de este año es, como no, inmejorable! Nos lo hemos pasado realmente bien, hemos conocido a gente muy interesante, culturas distintas, sitios maravillosos, playas de ensueño y fondos marinos espectaculares. De lo mejorcito de Asia señores, no dejéis de ir a Filipinas. Y recordad: It's more fun in the Philippines :) Hasta el año que viene! Mmmmmua!!!

Doble V Team

miércoles, 21 de agosto de 2013

Problemas en el paraiso


Hola family & friends! Mañana finaliza nuestra aventura en Filipinas, o eso esperamos. Se ha juntado un tifon con el monzon habitual de esta epoca y esta Manila literalmente bajo agua. Mas del 60% de la ciudad ha quedado sumergida. El aeropuerto incluido, claro. Desde luego que esto es el ciclo de la vida: llegamos hace un mes con tifon y nos vamos con tifon. No es que seamos gafes, es que Filipinas es el pais de todo el mundo mas afectado por tifones y claro viniendo en epoca lo raro era librarnos. Total, que mientras el ejercito intenta poner a buen recaudo a las mas de 600.000 personas afectadas nosotros esperaremos a que la avioneta del playmobil nos lleve hasta alli y luego ya veremos como llegamos a Clark, que es de donde nos sale el vuelo a Hong Kong. 



Creo que ahora mismo tal y como estan las carreteras llegamos antes en piragua que en bus, pero seremos optimistas y confiaremos en que mañana la cosa haya mejorado.
Pues nada, en otro orden de cosas, ahora que ya se acaba nuestra larga estancia en El Nido (11 dias con la tonteria, somos de los guiris no residentes mas antiguos) la verdad esque aqui se esta de lujo. Las playas son preciosas,la gente es super maja, el buceo es bueno,bonito y barato... Que mas se puede pedir??

Bueno va, para dar un poco menos de envidia y porque aqui hay que contar tanto lo bueno como lo malo, os presentare a los habitantes de nuestra casita (madres del mundo, absteneos de seguir leyendo): tenemos una colonia de ratas instalada, asi como os lo cuento...

Las dos primeras noches no nos dimos cuenta pero en la cocina aparecieron como cascaras de algo desperdigadas. La tercera noche, sali a sacar algo de la nevera y me encontre una rata mediana encima de la olla. Como quien ve Ratatuille pero en carne y hueso, y sin que el bicho en cuestion estuviese preparando un puchero claro esta. Despues del pasmo inicial, esa noche se confirmo que no era una sino dos porque hubo una pelea en el tejado que no veas! Nos falto salir a hacer apuestas, que tension!

Al dia siguiente se lo comentamos a la dueña que nos solto un "oh, yes, the rats", vamos que eran ya conocidas de la casa, y nos dio una trampa bastante prehistorica con un.cacho pan dentro. El resto de noches nos hemos dedicado a la caza de ratas. Como no tenemos tele pues nos entretenemos asi de ruralmente. Hemos acabado ya con 4, dos de ellas gordas que no veas, y esta noche seguramente caiga la quinta, que la muy asquerosa ayer se envalentono y se colo en la habitacion, habrase visto!


Dejando a un lado el asunto ratil, esta noche ha sido bastante dramatica. Ha caido un tormenton... Dios... Como tenemos techo de chapa, suena una barbaridad pero a parte de la lluvia, hacia un vendaval tan exagerado que ha tumbado las persianas del balcon y ha entrado el agua en plan tornado por las mosquiteras. 
Ha sido tan bestia que me he quedado petrificada en la cama hecha una bola cubriendome la cabeza mientras entraba la lluvia porque daba por hecho que la casa iba a salir volando y hasta aqui hemos llegado. Que miedo por favor! Ah si, y Victor durmiendo...

 Dramas a un lado, ayer fuimos a hacer uno de los tours island hopping que ofertan por todos los rincones del pueblo y nos lo pasamos pipa. Visitamos dos lagunas, hicimos una barbacoa de pescado,pollo y cerdo en una playita y acabamos en la playa 7 commando haciendo el cabra con las super olas que habian. Fue un gran dia!

Aqui de nuevo coge el mando de la nave el capitan aviador de la bala de plata... Para confirmar a los mas allegados a Vane, familiares y amig@s que, ejerciendo mi papel de "mascle dominant" osease lo mateix que "espalda plateada" (si bueno... ya...) en ningun momento he dejado de proteger a Vane frente todos los acontecimientos sucedidos como ratas que bien explicaba, langostas verdes de medio palmo que silvan de una manera que parecen reactores, los guekos como dragones de komodo, inclemencias metereologicas y para que os hagais una idea aqui hay momentos que llovia de lado, tal cual...
 Aunque si que esta noche estaba roto despues del masaje que nos dimos de una horaza por seis leuros la hora (alucina que apretan a fondo pero tambien te expones a que te pique alguna pulgilla, pos uno se rasca tu!) la pizza que cenamos y las birras que cayeron (es que esto se acaba y antes de volver a cambiar divisa que acabas perdiendo dinero pues nos lo gastamos en hidratarnos bien,por la tarde noche), pues si, me ha costado despertarme si....es que a mi la lluvia me relaja de una manera...

Pero claro, al chillar de ese modo Vane, he dado un brinco. Eso de que la cortina de la puerta de la terraza me diera en el hocico estando sentado en la cama y acompañado de una enfurecida lluvia que nos daba en la cara pues no era lo mas normal del mundo... pero es lo que tiene estar en una cabaña a escasos metros de la playa.


Asi que nada, solo queria hacer un par de apuntes y dicho esto me toca despedirme desde uno de los paises mas bonitos que hemos estado, con un monton de recuerdos que nos llevamos de los varios sitios de postal en los que hemos estado, y de las maravillas submarinas que hemos podido contemplar.


De nuevo la experiencia vivida, aunque escasa de tiempo porque tod@s sabemos que cuando mas disfrutas mas rapido pasa, podemos decir que ha sido un gran viaje (palabra que como sigan asi las cosas mas a huevo nos lo pone el gobierno para dejarnos caer por aqui, que se vive muuuuyyyy bien con muy poquito). Asi que nada famila, besos desde Filipinas y aun nos queda Hong kong, que seguro sera divertido. Nos vemos pronto!



Fotitos de nuestro hogar nidenyo (incluido a nuestro gecko-dragon Juanito)